Contenido de los convenios reguladores

Contenido de los convenios reguladores de divorcio: claves legales

El contenido de los convenios reguladores de divorcio es, tal vez, la cuestión más crítica a la hora de disolver un matrimonio. Gracias a las reformas introducidas en el Código Civil por la conocida como “ley del divorcio express”, los requisitos para separarse o divorciarse se han hecho prácticamente nulos.

Pero la norma no destacó solo por configurar un sistema de disolución matrimonial más libre. También aportó un importante margen discrecional a los cónyuges a la hora de determinar los efectos de su ruptura.

 

Claves Legales ante un convenio regulador en la separación o divorcio

Así, cuando dos personas quieren interrumpir su convivencia o su matrimonio, bastará con que lleguen  a un acuerdo acerca de los efectos de la separación o el divorcio. Si existe acuerdo se podrá recurrir al divorcio express, que es el modo más rápido, económico y pacífico para romper el vínculo conyugal.

Aunque lo cierto es que cuando el matrimonio tenga hijos o hijas sometidos a su patria potestad siempre deberá intervenir el Ministerio Fiscal en su ruptura, si el convenio regulador es respetuoso con los derechos de las partes y el interés superior del menor es muy probable que termine aprobándose en la Sentencia de Divorcio.

Por tanto, en la actualidad, el convenio regulador es la piedra angular del proceso de divorcio. Y dada su importancia para este momento crítico en la vida de los involucrados, queremos explicar su contenido mínimo y ofrecer algunos consejos para redactarlo.

El contenido mínimo del convenio regulador

Nuestro Código Civil regula en su artículo 90 el contenido mínimo del convenio regulador. Recordemos que la Ley aporta una amplia libertad a las partes para determinar los efectos de su ruptura. De modo que esto solo son las líneas básicas que en todo caso deben estar presentes en cualquier convenio.

Medidas relativas a los hijos sujetos a la patria potestad de ambos

Si el matrimonio tiene hijos, lo primero que se deberá determinar es cómo va a afectarles a ellos la ruptura. Quienes sean menores de edad quedan especialmente protegidos por nuestro Ordenamiento Jurídico, que hace constante referencia al interés superior del menor. Es decir, las medidas incluidas en el convenio deben orientarse al bienestar y adecuado desarrollo de los menores.

Nótese que los niños tienen derecho a ser oídos al respecto de las medidas acordadas. De hecho, siempre que sean mayores de 12 años podrán participar en su proceso de determinación.

Las medidas relativas a los hijos sujetos a la patria potestad de ambos que forman parte del mínimo contenido de los convenios reguladores incluyen:

  • Ejercicio de la patria potestad.
  • Régimen de custodia y, en su caso, de comunicación y estancia de los hijos con el progenitor con quien no convivan.
  • Sistema de visitas y comunicación de los nietos con sus abuelos.

Medidas relativas a la atribución de uso de la vivienda y el ajuar familiar

Otro de los elementos que, por su importancia, forma parte del más esencial contenido de los convenios reguladores de divorcio, es la atribución de uso de la vivienda y el ajuar familiar.

Tengamos en cuenta que el domicilio familiar también está sometido a un régimen de especial protección. Es decir, se considera que la casa donde reside la familia no es una mera propiedad inmobiliaria, sino que tiene la función social de dar cobijo, protección y seguridad a la propia familia.

Esto permite que se atribuya el uso de la vivienda a uno solo de los cónyuges. O, en el caso de haber hijos, a los propios hijos y al progenitor con quien convivan.

Aunque esto pueda resultar evidente en los casos en que la vivienda familiar es de ambos (si los dos cónyuges han comprado la casa a medias, habrá que determinar quién se la queda tras la ruptura), lo es menos cuando la casa pertenece privativamente a uno solo de ellos. Así, el Código Civil permite que el uso de la vivienda se otorgue temporal o indefinidamente al cónyuge no titular.

Medidas relativas a las cargas matrimoniales

El contenido de los convenios reguladores de divorcio también debe comprender las cargas matrimoniales y los efectos sobre el régimen económico aplicable.

No olvidemos que en la mayoría del territorio nacional se aplica el régimen de gananciales cuando el matrimonio no otorga capitulaciones matrimoniales. Incluso en los territorios donde esto no es así (como en Cataluña) el matrimonio tiene derecho a elegir su régimen económico-matrimonial con plena libertad. Lo que supone que si el sistema aplicable era el de gananciales o el de participación, se deberán realizar las oportunas regularizaciones. Esto implica la disolución de la sociedad conyugal y, en su caso, el abono de las correspondientes compensaciones.

Además, es frecuente que el matrimonio tenga cargas comunes. La educación de los hijos, un préstamo por un vehículo o la residencia familiar… Incluso, en los casos más complejos, puede que haya una explotación económica común. El convenio regulador, por tanto, deberá determinar cómo proceder al pago de estas cargas.

Otras medidas económicas: especial mención a pensiones e indemnizaciones

Respecto a las medidas económicas a incluir en el contenido básico del convenio regulador, merecen especial mención las pensiones alimenticia y compensatoria.

La pensión alimenticia es la que debe abonar el progenitor con mejor posición económica para contribuir al cuidado y educación de los hijos comunes. Aunque muchas personas piensan que solo procede en los casos en que se acuerda una custodia exclusiva o monoparental (siendo deudor el progenitor no custodio), lo cierto es que también puede solicitarse en los casos de custodia compartida.

Por su parte, la pensión compensatoria trata de aminorar el desequilibrio económico que derive, en su caso, de un empeoramiento respecto a la situación anterior del matrimonio. Es importante destacar que:

  1. La pensión compensatoria puede abonarse en un pago único. Pese a ello, no debemos confundirla con la indemnización compensatoria, a la que haremos referencia en seguida.
  2. El régimen matrimonial no es equiparable al de las parejas de hecho por lo que, al menos de momento, no es posible solicitar una pensión compensatoria si la pareja no estaba casada.

Por último, cabe mencionar que si el matrimonio estaba casado en régimen de separación de bienes, los cónyuges tendrán derecho a recibir una compensación por su aportación a las cargas del matrimonio. Esta compensación, conocida como indemnización compensatoria y regulada en el art. 1438 del Código Civil, comprende el trabajo para la casa.

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